Normalmente si saco alguna foto decente, o encuentro alguna por el disco duro, suelo volver atrás, y subirlas a las entradas correspondientes que ya elaboré en su día; pero creo que hoy voy a romper esa norma... Vosotros al final me diréis si he hecho bien o no (aceptamos críticas gustosamente).
Cómo ya habréis leído y visto en los múltiples blogs norteños; desde hace unos meses sufrimos felizmente una "invasión mora" en toda regla; nos atacan por todos los lados y por todos los frentes: Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi etc etc.
Al principio la cosa parecía pasajera y no muy seria; pero se ve que los "animalillos" han encontrado aquí lo que les falta allá por el Sur: agua y alimento.
Durante varias semanas se citaron Moritos en diversos lugares y tb. una variedad de números, hasta que el 4 de febrero un servidor vuestro, contabilizó 45 ejemplares diferentes, juntos.
Do you remember? ;)
Si no he buscado mal, parece que esta cifra es el récord por aquí en el Norte de momento, pero la cosa no quedó así, ya que posteriormente se siguieron viendo Moritos diseminados por diferentes puntos de la geografía ástur; personalmente he podido verlos posteriormente en 4 puntos diferentes de la región, y sin salir específicamente a buscarlos.
Si no he buscado mal, parece que esta cifra es el récord por aquí en el Norte de momento, pero la cosa no quedó así, ya que posteriormente se siguieron viendo Moritos diseminados por diferentes puntos de la geografía ástur; personalmente he podido verlos posteriormente en 4 puntos diferentes de la región, y sin salir específicamente a buscarlos.
No hace mucho se pudieron ver 32 ejemplares juntos en la zona central del Principado y a la vez otros 35 en la oriental; lo que nos da un total de 67 aves diferentes, más otra media docena que se mueven por el litoral occidental asturiano que se llevan viendo tb. una buena temporada.
Algunos de los ejemplares presentaban anillas, al principio costó leer algo en ellas, pero más tarde o más temprano los que mandamos las lecturas de dichas anillas, fuimos recibiendo noticias del origen de los bichos (ave que no solía aparecer por aquí habitualmente); al parecer y ,al menos los anillados, proceden cómo era previsible en su totalidad al Parque Nacional de Doñana.
Si el porqué de repente aparecen por estos lares, o porqué siguen aquí en estas fechas es hoy aún un misterio, no os quiero ni contar lo que sucede cuando vas hoy mismo dando una vuelta con la moza por el parque, sin ninguna intención ocurrente (ni perniciosa a los ojos del obispado) y cuando ya vas de regreso al coche ,corriendo por la lluvia, te sale un Morito de entre la vegetación cómo si de un Rascón se tratase, y a continuación se pone a comer tranquilamente a un metro tuyo.
| "Moritos en la sombra" |
Cuando regresé con la cámara, dejando allí a la Tamy de guardiana de la verdad y del honor del Morito "social", ya me di cuenta de que hoy era mi día de suerte y que el páxaro no se iba a mover de allí, todo esto confirmado posteriormente por los jubilados oficiales del parque, y por el mendigo del banco.
He de señalar a mi favor, que de todas las observaciones propias y ajenas que he visto y leído de los Moritos "asturianos" en estos meses, humildemente puedo decir que nunca vi fotos tomadas tan de cerca sinceramente, y menos aún que los bichos se pongan a metro y medio a comer gusanas tranquilamente de entre la hierba.
Tres fueron los problemas que me encontré entonces al fotografiar al Ibis; en primer lugar la lluvia y la escasa luz del día de hoy, la cuál nos han contado desde la escuela que es necesaria para la vida, pero lo que no me dijeron los de Sigma antes de comprar el objetivo es que tb. es necesaria para que mi 150-500 saque fotos por lo menos más decentes que las de la cámara de un teléfono móvil...
En segundo lugar la hora, ya que todo sucedió de regreso al coche y el tiempo apremiaba y yo creo que Rajoy considerará procedente un despido por llegar tarde al trabajo por quedarte a ver un pájaro en el parque, por muy Ibis que sea... ¿verdad?.
Y por último lugar, algo que nunca pensé que me ocurriría, que el páxaro estaba tan cerca de la valla que en la mayoría de las veces, literalmente no entraba entero en el encuadre; por lo que a zoom recogido (a 150mm) había que dar literalmente un par de pasos atrás para poder verlo entero por el visor.
Así que me dediqué a manejar ISOS y velocidades varias, meter y quitar luz a las fotos, dar pasos adelante y atrás de la valla, y limpiar la lente de las gotas de lluvia caídas mientras miraba el reloj.
Fue un poco agobiante y por lo anteriormente dicho, los resultados no son todo lo esperado por mi parte, pero espero que os guste:
