3 de febrero de 2015

LAVANDERAS

Hola compañeros/as.
Hoy vamos a tocar una especie que ,quién más o quién menos, conoce bien y es que si hablamos de las Lavanderas a todos seguramente se nos venga inmediatamente a la cabeza a algún "pajarín" de la familia con el que seguramente nos hayamos detenido en algún momento, ya sea por nuestros pueblos y ciudades (Lavandera blanca), caminando por los arroyos y ríos (Lavandera cascadeña) o finalmente en la primavera-verano paseando por los campos junto al ganado (Lavandera boyera).
Las Lavanderas son pequeñas aves que destacan de entre otras especies de aves por su esbeltez y una larga cola, son aves que cómo los escribanos de la anterior entrada en el blog, pasan la mayor parte del día caminando incansables por el sueloAunque a priori parezca sencillo hablar de las tres especies que podemos encontrarnos frecuentemente por aquí, en realidad es una familia bastante complicada si queremos "rizar el rizo" o profundizar en el tema, dado que se estima que hay unas 11 subespecies diferentes, aunque dependiendo del entendido o estudioso del tema puede crecer o menguar este número, según tengamos en cuenta algunos rasgos o incluso hibridaciones entre ellas. 
Normalmente la familia de las Lavanderas se la asocia a la de las Bisbitas y así aparecen juntas en las guías, pero por no extenderme demasiado hoy, voy a separarlas y centrarme solamente en las primeras. El primer miembro de la familia es la archiconocida Lavandera Blanca (Motacilla alba), pues es la más común y extendida de Iberia, especialmente aquí en el Norte peninsular
Es la especie de la familia que mejor se adapta a los diferentes hábitats, pues lo mismo la he podido encontrar en la alta montaña (mucho más arriba de los 1.000 metros) que en el borde de la playa, buscando comida entre los restos de la marea.
Siempre me sorprende la diferencia de comportamiento que presenta por ejemplo cuando es esquiva y huraña en los lugares más solitarios de la montaña, que sin embargo todo lo contrario en la ciudad, cuando la misma especie se ha acercado tanto que he tenido miedo hasta de pisarla, o se ha puesto a buscar insectos pegados en la defensa del coche. En la foto de abajo un ejemplar lejano y esquivo en el tejado una cuadra de la Braña de La Peral (Somiedo) a 1.300 metros de altitud y con fondo de nieve:
Y aquí abajo sin embargo la observamos confiada, cercana y mansa en un charco en mitad de la ciudad de Gijón:
Por tanto es capaz de ocupar diversos hábitats, desde los menos humanizados de la montaña hasta las propias calles de la ciudad, en dónde es un ave que actualmente podemos encontrar si la calle no es muy transitada y especialmente en invierno. Abajo un ejemplar comiendo grano de un saco roto de un almacén (Gijón):
Según el libro "Atlas de las aves nidificantes de Asturies" los valores de abundancia por hábitats son los siguientes: áreas suburbanas (64%), áreas urbanas (46%), playas y dunas (34%), campiña atlántica (22%), praderas (16%) etc. 
Ave generalmente sedentaria ocupa la mayor parte de la P. I. siendo muy abundante en el Norte pero según avanzamos hacía el Sur se vuelve menos abundante. En invierno además parece que recibimos un pequeño contingente de otras lavanderas invernantes procedentes de otros lugares de Europa
Foto con una de sus habituales cabriolas con la cola desplegada, en busca de cualquier tipo de insecto:
De entre este contigente de Lavandera "extranjeras", destaca la Lavandera blanca enlutada (M.A. yarrelli) de origen británico, la enlutada destaca por su plumaje negro. Las poblaciones del Norte, Centro y Este de Europa parecen invernar en la cuenca mediterráneo o en África. 
Ejemplar de esta subespecie en las proximidades del Cabo Peñas:
La población residente hispana parece que la migración es a corta o media distancia, especialmente en los erráticos individuos jóvenes, aunque no se descarta que una pequeña parte de la población nos deje en invierno y se vaya hasta el África Tropical OccidentalAunque se adapta a todo tipo de hábitats, no parece gustarle mucho ni los bosques densos o las zonas secas. 
Su dieta consiste en los insectos y sus larvas tanto terrestres cómo acuáticos, aunque la ausencia de los mismos en invierno le hace que tenga que alimentarse de cualquier otra cosa que pille. 
Normalmente los captura caminando incansablemente por el suelo, pero también la he visto cazar a ras de agua volando (al modo Mosquitero). Y es que la presencia de agua parece ser determinante para las Lavanderas. 
En Asturias está presente en casi toda la región, faltando solamente en las zonas interiores de alta montaña, y es que a mayor altitud, su abundancia se va reduciendo proporcionalmente. Cría desde nivel de mar hasta los 1.800 metros de altitud, por debajo de los 800 metros se encuentra su hábitat potencial


Por encima de los 1.500 metros se hace ya rara. En invierno es difícil encontrarla por encima de los 900 metros dado que los ejemplares que viven allí o bien emigran, o se van a cotas más bajas con una climatología y alimento más benignos.
En primavera el color del macho se intensifica y destaca por su plumaje gris, negro y blanco, destacando la cabeza, nuca y babero negros. En el otoño y en el invierno  se apaga y desaparece el color negro del babero o el mentón, su píleo también pierde intensidad. Las hembras tienen un plumaje parecido pero menos destacado que el macho, por ejemplo el color negro de la cabeza o de la garganta desaparece y se convierte en color gris. Foto de un volantón en las inmediaciones del los Lagos de Saliencia (Somiedo) a unos 1.600 mt. dando sus primeros pasos tras salir del nido situado en una grieta de una roca:
Normalmente a la inquieta y ruidosa Lavandera blanca la vemos acompañada en pareja en la época reproductora o incluso formando grupos en el invierno antes de anochecer.  Y es que la Lavandera escoge para dormir a decenas o incluso cientos de individuos formando así grandes "dormideros". Pero en época de reproducción (o incluso en cualquier época) defiende tenazmente el territorio frente a otras lavanderas, y no duda en pelearse por mantener su posición.Los combates entre lavanderas no son raros, suelen ser breves y son espectaculares por la vistosidad del plumaje desplegado volando chocando la una contra la otra.
A pesar de estar vinculada al agua o a los espacios húmedos, salvo cuando se baña, es difícil ver metida en el agua a la Lavandera. Generalmente solamente la veremos moverse con el agua hasta las patas, pero nunca tocando su plumaje. También es poco habitual verla posada en cables o perchas, aunque cuando lo hace suele tener preferencia por sitios despejados (en ramas sin hojas, barandillas etc.).
A finales de este mes comenzarán a formarse ya las parejas, las hembras son perseguidas por dos o tres machos en vuelo. El macho dominante tiene interés en mostrarle a la hembra tanto su garganta negra como el resto de su plumaje.
Es una especie que tiene por gusto anidar en lugares humanizados incluso cuando no son ciudades, utilizando por ejemplo las grietas y agujeros de los muros de fincas, paredes de cuadras y cabañas etc. En el pueblo, la pareja que tradicionalmente anda por el barrio utilizan un viejo tejado y anidan todos los años entre las descolocadas tejas.
No tiene predilección por perder el tiempo en construir nidos muy elaborados, sino que utiliza otros abandonados o lo hace sencillamente en enredaderas, hiedras etc. La hembra es quien se encarga de construir el nido, que tampoco es que sea una obra de arte, los pollos son cebados por ambos hasta que a los 12-14 días abandonan el nido y se ocupará el macho de su cuidado puesto que la hembra lo mas seguro es que esté manos a la obra con una segunda puesta. En las malas fotos de abajo (hechas con el teléfono) se ve primero a la hembra de Lavandera en la jardinera de una vivienda de una amiga mía que vive en Avilés (se la ve de espaldas a la derecha con el dorso marrón).
Posteriormente apareció el nido en la tierra de la propia jardinera:
Luego, por consiguiente, los pollos.
Posteriormente tuvieron la oportunidad de ver a traves del cristal de la ventana cómo cebaban a los mismos, y al final lograron salir todos adelante sin mayor compicación.
Aprovecho la ocasión para comentar que evidentemente las ciudades no están hechas para las aves (y personalmente creo que ni para los humanos), por lo que es importante (en la medida de nuestras posibilidades) facilitarles un poco la vida a las aves con cualquier gesto o idea por pequeña o humilde que sea, pues la recompensa obtenida es infinitamente superior. Sigo con las fotos de mi amiga:
Dentro de la especie, hay hasta nueve subespecies diferentes en Europa, Asía e incluso en la Norteamérica: la alba, (M.A. alba) que es la que tenemos por aquí, la enlutada (M.A yarrellii) que es la de origen británico que se deja ver algún individuo por el invierno. Lavandera enlutada en Cabo Peñas (Asturias):
También las subespecies: subpersonatapersonata, ocularis, baicalensis, lugens, leucopsis y alboides.  

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea), a pesar de que generalmente a las lavanderas las asociamos a las zonas húmedas, es precisamente la cascadeña la que ocupa las zonas más acuáticas
Ave ligada a los cursos de agua dulce, arroyos y regatos, no por ello tampoco le gustan mucho los cursos muy rápidos o muy pendientes, sino que prefiere más bien zonas estancadas, someras y en menor medida hasta los cultivos de regadío.
No hace falta que los cursos fluviales sean cristalinos o limpios, sino que parece tamnién tolerar las aguas turbias bastante bien. Sin embargo, parece que no le gustan las zonas húmedas con presencia de plantaciones de eucaliptos o de pinos cerca.
Generalmente en España es un ave sedentaria, realiza movimientos de corto alcance sobretodo en aves inmaduras, de las aves estudiadas la media de desplazamiento fue de 17,5 kilómetros. Superada esta media las aves se desplazan de media unos 114 km. y la máxima distancia que se ha obtenido en aves anilladas es de 811 km.  
En Asturias también su población reproductora es sedentaria, sin embargo la población montana es estival, dado que en el invierno no solemos encontrar a la especie por encima de los 800 metros de altitud. La Lavandera cascadeña es estrictamente insectívora durante todo el año, principalmente dípteros, tricópteros o coleópteros, también formas larvas acuáticas. En invierno predominan las larvas acuáticas (71% de su dieta). Ejemplar cuyo horrible posadero escogido es un contenedor de mercancía en el Puerto de El Musel (Gijón):
La población reproductora rondará las 100.000 parejas,en Asturias nidifica desde nivel de mar hasta los 1.600 metros de altitud. Generalmente efectuar dos puestas e incluso tres. El nido es construido por ambos sexos y lo realizan en un hueco, taludes, puentes, edificios, muros, raíces de árboles etc. pero siempre a poca altura y cerca del agua, por lo que su depredación y destrucción debe ser bastante frecuente entre depredadores naturales y pescadores.
Pese a ser un ave abundante y presente en la mayoría de las zonas acuáticas, la mayor parte de la población la encontramos aquí en el Norte, dado el mayor número de estos espacios fluviales. 
En los meses de invierno parece que recibimos un contingente del centro de Europa, preferentemente de Francia o Bélgica que viene aquí a invernar. En Asturias ,tras la Lavandera blanca, es la que mayor distribución presenta.
Para mí es la más bella y estilizada de las Lavanderas, pero también la más esquiva y la menos "social" de la familia. La diferencia entre el plumaje de invierno y el de "presumir" en época reproductora es básicamente que en invierno la garganta y la parte de la zona inferior son blancas, además de presentar un plumaje generalmente más apagado al igual que la mayoría de las aves. 
La hembra es parecida al macho pero nunca presenta la garganta negra y es generalmente menos amarilla. Destaca por la larga cola negra con plumas externas blancas que no deja de balancear en todo momento. En España y Baleares contamos con la subespecie "cinerea", sin embargo en Canarias se encuentra la subespecie endémica "canariensis".
Normalmente es un ave que observo de forma solitaria o en pareja, siempre en cursos de agua cómo por ejemplo ríos, las orillas de los embalses e incluso en invierno con la llegada del grupo de aves invernantes incluso la podemos observar en los estanques de los parques. No es un ave que le guste mucho la presencia de los humanos, y al mínimo movimiento extraño levantará vuelo y se irá a la orilla más alejada.
Se distinguen varias subespecies de la Lavandera cascadeña, por ejemplo la mencionada M. cinerea canariensis (Islas Canarias), la M. cinerea cinerea (N. de África y Euroasia), M. cinerea patriciae (Islas Azores) y la M. Cinerea schmitzi (Madeira).
Lavandera boyera (Motacilla flava). De las tres especies de Lavandera que tenemos en la Península la boyera es la única con presencia estival aquí invernando en África.  
También es la Lavandera que más variabilidad en el plumaje puede presentar. La boyera, junto con el Chochin y la Polla, forman parte de ese trío de aves que vale más no identificar o mencionar su nombre delante de los profanos, si no quieres tener cachondeo para rato...
A mitad o finales de Marzo comienzan a llegar las primeras boyeras, y ya en los primeros quince días del mes de Abril se han hecho dueñas de su territorio (primero los machos) y se han formado las parejas, anidando en el suelo bien oculto entre las hierbas.  
Cómo en muchas aves, el macho "pasa del tema" y es la hembra la que se encarga de construir el nido e incubar los huevos, el macho mientras tanto se limita a escoltarla y permanecer cerca del nido. Las lavanderas muestras una gran fidelidad al lugar anidado el año anterior y suelen regresar al año siguiente.
Aquí en Asturias el "paso" de Lavanderas en la primavera se nota porque empiezan a aparecer aves de forma abundante en zonas en dónde antes o no había, o solamente era ocupado el territorio por una pareja. El "paso" se nota sobretodo en las zonas costeras.
En época de cría podemos encontrarla en la Cuenca del Duero, en la costa cántabro-gallega, la zona del Bajo Guadalquivir-Golfo de Cádiz o por la costa Mediterráneo/Balear. En el resto de zonas de España, su presencia es más irregular o disperso.  


Se estima su población reproductora en solamente unas 100.000 parejas aunque con una tendencia estable. En Asturias se distribuye de forma continua por toda la franja costera y de manera irregular por algunos valles interiores inmediatos. Es un ave que en sus zonas óptimas podemos encontrarla en buenas densidades.
Ejemplar bañándose en la Ría de Villaviciosa:
La lavandera boyera vive en biotopos húmedos abiertos con carrizo, junqueras o vegetación acuática, así cómo praderas con hierba alta, campos cultivados, pastos, llanuras o valles fluviales. 
También tiene preferencia por márgenes de rías o terrenos inundables o zonas pantanosas. No siempre tiene que ser una zona húmeda, pero no le gustan demasiado las áreas montañosas o secas. 
Nidifica desde el nivel del mar hasta los 800 metros, siendo rara observarla a más de 1.000 metros de altitud. Según el "Atlas de las aves nidificantes de Asturias" la abundancia por hábitat es la siguiente en las estaciones con una frecuencia de: playas y dunas (65%), marismas y estuarios (63%) y praderías (51%).
Su cola es larga pero no tanto como la cascadeña y además no la despliega tanto como las otras parientes, aunque sí comparte con ellas el movimiento de la misma continuamente. Asimismo es más compacta que el resto. 
Podemos confundirnos entre ambas especies, pero se diferencia primero por el tipo de hábitat y la estación en la que nos encontramos, dado que una es sedentaria y la otra es estival. La boyera es de color amarillo/verde oliváceo en dorso y el obispillo y su cabeza es gris azulada con garganta y cejas blancas. La cola, cómo digo, es mucho más corta.
Cómo el resto de lavanderas pasa más tiempo en el suelo que en el aire o posada, sin embargo la boyera con frecuencia se lanza en cortos vuelos para capturar insectos; también se la observa en posaderos en donde pace el ganado. Para mí de las tres especies es la que con más frecuencia veo posada en perchas, alambres, postes...El vuelo es potente y ondulado. Durante la migración y el invierno es gregaria pudiéndose concentrarse en centenares de aves en los carrizales.
Ave ruidosa se alimenta de insectos, también de pequeños moluscos cómo caracolillos o incluso gusanos. En primavera cuando empiezan a segarse los prados es interesante observar a estas aves persiguiendo a todo tipo de insectos que quedan al descubierto, cazándolos desde el suelo o desde su estaca favorita.
Entre el mes de agosto y mediados de septiembre comienza su viaje para invernar a África, parece ser que los jóvenes son los primeros en irse. La Motacilla flava iberiae inverna en una zona no muy extensa del África Occidental (Senegal, Malí, Gambia o el Norte de Nigeria). Cómo invernante es una especie muy rara aquí (un sólo caso en Asturias en el año 1.975). Durante su migración, además de la propia de aquí, hay al menos otras cinco subespecies de boyeras que nos visitan y que podemos ver en "paso", especialmente las subespecies "flava" y "flavisima".  
Parece ser que entra en la Península por los Pirineos occidentales, pasan por Euskalerría y van costeando por la zona Cantábrica hasta el Oeste y descendiendo por Portugal. Cómo ejemplo abajo fotografía de un precioso ejemplar de "flavissima" descansando en la orilla de uno de nuestros embalses de la Asturias central. Su procedencia puede ser de Inglaterra, Gales o Sur de Escocia. También es propia de los litorales franceses, holandés o belga.
No me direís que es un un páxaro precioso. Y es que la familia dentro de esta bonita ave estival es amplía y compleja, por ejemplo las principales subespecies son: Iberiae, Flava, Flavissima, Cinereocapilla, Thunbergi, Lutea, Feldegg, Beema, Macronyx, Taivana, Tshutschensis (al lorito con el nombrecillo...) y finalmente las Pygmaea
Pero además de estas doce también nos encontramos con las integradas entre dos subespecies: "Xanthophyrs" (ejemplares procedentes de entre las feldegg y lutea o las feldegg y las flava) o las "Dombrowskii" (entre las feldegg flava o las beema). Finalmente nos quedarían los híbridos...
Ya hemos hablado de la Lavandera blanca, la cascadeña y finalmente la boyera, que son las especies que nos podemos encontrar por aquí de manera habitual y con frecuencia. Sin embargo para cerrar el círculo tendríamos que hablar de otro componente de la familia: la Lavandera cetrina (M. citreola) especie que es muy migradora y suele invernar en la lejana India o Indochina. 



La especie va apareciendo progresivamente en la zona del oeste europeo llegando incluso a Gran Bretaña o Francia. Sin embargo en España no se citó por primera vez hasta 1.987 y desde entonces hay 20 registros homologados, aunque casi todos en la lejana Cataluña y su Delta del Ebro (14 citas de las 20 recogidas hasta el año 2.004) o las Islas Baleares (3 citas) preferentemente en el paso otoñal (16 de las 20 citas) siendo aves jóvenes de primer año. Quizás en un futuro no muy lejano comiencen a aparecer incluso por aquí..
Bueno amigos y amigas hasta aquí la entrada de hoy, si quereís saber algo más sobre las Lavanderas y las diversas subespecies con las que cuenta la familia y que solamente he mencionado su nombre por aquí, os recomiendo este interesantísimo blog dedicado exclusivamente a ellas:
Blog Motacilla
Un saludo y gracias por las visitas y los comentarios

5 comentarios:

  1. A ver esa cetrina, que es una pequeña fijación mía, de este año no pasa ;-)

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    1. Hola Iván!
      Pues si sigue la tendencia, más tarde o más temprano alguna caerá...
      ;)
      Un saludo

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  2. Estupenda y completa entrada. Yo también me apunto a la cetrina, avisados quedáis. Saludos

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    1. Hola Miguel!! gracias por tus palabras. Yo tb. me apunto al club ;)

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  3. Hace meses que tengo una lavandera o varias que vienen a ls cristales de casa, picotean el cristal como chocando contra ellos, asi sucesivamente. Si no es en los cristales d casa es en los del coche pero me lo ponen perdido de caca, ya no se q hacer. ¿Como se pueden ahuyentar?

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