18 de febrero de 2016

LOS COLIMBOS (GRANDE, CHICO Y ÁRTICO).

Hoy vamos a hablar de la parte de los representantes de la familia Gaviidae que podemos encontrarnos aquí en el Norte Cantábrico. Los Colimbo son aves acuáticas habitantes del Hemisferio Norte allá donde cagan cubitos de hielo, por lo que a cada invierno la población de esta y muchas otras aves emigran hacia el Sur, en dónde las condiciones climatológicas y el alimento les son más favorables, para luego regresar de vuelta con la llegada de la primavera. 
Algunos ejemplares llegan hasta aquí y en las costas del Norte para invernar a refugio en sus bahías y puertos en dónde podemos encontrarnos con un poco de fortuna con los tres representantes: El Colimbo grande, el chico y finalmente el Ártico. Cómo curiosidad durante años se agrupaba en la misma familia a los Colimbos y a los Somormujos.
Quién ha visto de cerca a un Colimbo o se ha detenido a observarlos durante un tiempo sabe que es una de las aves más especializadas para la vida acuática, con unas patas situadas en la parte posterior de su cuerpo, muy atrás del tronco que hace que si alguna rara vez tenemos oportunidad de verlos fuera del agua, observaremos entonces a un ave muy patosa que se mueve casi a rastras o dando pequeños saltos sin poder mantener el equilibrio. 
Para poder volar, a pesar de que en el aire tienen un vuelo fuerte, necesitan batir las alas constantemente y correr sobre el agua una larga distancia para poder lograr despegar, salvo el Colimbo chico que parece que es el único que puede despegar desde tierra. Es el precio de su especialización, que fuera del agua son un desastre.
Para poder sobrevivir en este medio además cuentan con los tres dedos delanteros unidos por la famosa membrana interdigital, por lo que realmente no son patas: son remos, lo que les hace poder moverse fácilmente entre las olas, desplazarse de un lugar a otro rápidamente y sobretodo poder bucear sin esfuerzo para lograr capturar su alimento debajo del agua. Cuentan además con un cuello alargado que termina con una cabeza provista de un pico que es un verdadero arpón
Lo que más me llama la atención al verlos de cerca es su ojo rojo y su gran pico, un cuchillo en toda regla. Aves zambullidoras se dice que pueden bajar hasta los 60 metros de profundidad, pudiendo mantenerse debajo del agua hasta 90 segundos. A mi lo que me soprende es el poco agua que levantan cada vez que se sumergen, por ejemplo este Colimbo ártico:
O este Colimbo grande:
A menudo mientras se desplazan en el agua pueden tener la cabeza sumergida buscando su próxima presa mientras avanzan por el agua. Es un comportamiento un tanto curioso que sorprende mientras lo observas pescar. Deben de tener una vista bastante buena para poder encontrar alimento de esta manera en el fondo marino. Cómo por ejemplo este precioso Colimbo chico:
Lo habitual es que con las presas grandes que capturan, especialmente cangrejos, salgan a la superficie del agua a despedazarlos para seguidamente engullirlos, como es el caso de este Colimbo ártico:
Tienen otra peculiaridad y es en época de cría habitan lagos, estanques y zonas tranquilas de los ríos de agua dulce, en cambio cuando llega el invierno emigran a las aguas saladas marinas. Son aves monógamas con una gran longevidad pudiendo vivir hasta 20 años y alcanzando la madurez a los dos años de vida.
Para comenzar a hablar de los tres Colimbos presentes durante el invierno en nuestras costas empezaré por el más común de ellos, teniendo en cuenta que tampoco es que yo sea un experto en este tipo de aves. El Colimbo grande (Gavia immer) es de los tres Colimbos el que aparece con más frecuencia y en mayor número por nuestras costa Cantábrica, sus estuarios, bahías y rías, especialmente en Galicia y Asturias. 
Las aves que observamos proceden del Hemisferio Norte, tanto de Groenlandia, Islandia etc. Generalmente inverna en la costa del Pacífico y del Atlántico llegando a las costas británicas o al noroeste gabacho y algunos ejemplares llegan hasta nuestro litoral, siendo ya más raro que lleguen al Mediterráneo o el Norte de Marruecos.
Es el más grande de los tres y destaca también por su frente abultada y cuello ancho que lo distinguen bien de los otros dos colimbos que podemos encontrarnos; los Colimbos mantienen la línea de flotación baja por lo que muchas veces solamente les vemos sobresalir del agua poco más que la cabeza, el cuello y una parte del dorso.
También destaca por su gran pico, recto, ancho y con forma de puñal, con el que puede capturar todo tipo de peces y cangrejos, los cuáles despedaza fuera del agua con un par de movimientos de cuello, sin embargo habitualmente los peces o pequeños crustáceos que captura hábilmente los come debajo del agua. Secuencia de lo dicho:
Este robusto colimbo durante años fue un invernante habitual de nuestras costas llegando aquí sobre el mes de octubre/noviembre, sin embargo hasta yo (que llevo cuatro días en esto..) he notado un bajón considerable, a cada invierno que pasa veo menos ejemplares de esta especie en los mismos sitios en dónde hace unos años se veían frecuentemente.
En el año 2.004 la SEO hacía una estimación de unos 270 a 340 ejemplares en nuestras costas, cifra que hoy en día a mi personalmente se me hace muy generosa y tal vez excesiva, más teniendo en cuenta que el lugar en el que actualmente podemos encontrarnos mayor número de ejemplares de esta especie son las Marismas de Santoña, en cuyas aguas se llegaron a contar entre 15 y 17 ejemplares diferentes, siendo la mayor cifra de todo el Cantábrico.
En el resto de zonas habituales de invernada de esta bonita especie, ya nos alegramos si este año observamos un par de ejemplares juntos, así que no sé de dónde pueden aparecer ya no digo 270 ejemplares invernando que aarecen en el censo, sino tan siquiera 100 de ellos.
El siguiente de la lista es el Colimbo chico (Gavia stellata). Si acabamos de hablar del más grande de los tres ahora en cambio toca hablar ahora del más pequeño de los Colimbos. 
Cómo veis en poner nombres a las aves no nos solemos romper mucho la cabeza...
Abajo: Mapa "chorizado" de la Wiki, en amarillo: zona de cría, en azul: zona de invernada.
Aunque generalmente no sea un ave invernante muy numerosa por aquí, es el colimbo más abundante en las regiones en dónde vive el resto del año y aparece con una mayor distribución
Para los que nos somos "duchos" en la materia (y menos aún en aves marinas) la diferencia entre este Colimbo y el C. Grande queda claro en cuánto a la comparación entre el tamaño desigual de ambos, también en cuanto al grosor del pico y cuello y aspecto general.
En cambio puede causar cierta confusión con el otro Colimbo, el Ártico, del cuál se diferencia por tener éste una mancha blanca en el costado muy visible y el típico dorso escama. 
El cuello alargado de color blanco y la línea de flotación más baja lo distinguen tambien de otras especies como por ejemplo el Cormorán o el Somormujo.
Personalmente yo al Colimbo chico lo diferencio bien evidentemente por su menor tamaño, pero también ayudan su cuello y cara blanca hasta el ojo. Además el cuello es del mismo grosor que la cabeza lo que le da un aspecto singular junto a su pecho plano, la cabeza es más pequeña y redondeada, con un pico delgado, de punta redondeada y ciertamente si lo observamos de cerca vemos que está ligeramente curvado hacía arriba.
El Colimbo chico nidifica en Escandinavia, Siberia y Norte de Rusia o también el Norte de las islas británicas, Islandia, Finlandia (en el 2.013 apareció uno en El Abra anillado en este país), Groenlandia, Alaska o Norte del Canadá. En invierno lo podemos encontrar en nuestra costa, en la Atlántica llegando incluso a Huelva. Siendo ya escaso en el Mediterráneo. En las Marismas de Santoña en Enero de este año se han localizado un máximo de hasta 5 ejemplares diferentes de esta especie.
En Asturias por el momento este año no he visto ninguno y me temo que viendo la fecha en la que nos encontramos no creo que aparezca ya ninguno. Sin embargo recuerdo los dos ejemplares del año 2.012 que aparecieron en Luanco y que se observaron muy bien, eran un joven y un adulto.
Isocero
También el ejemplar que apareció en el  2.011 en la Playa del Arbeyal (Gijón), por otro lado buen lugar para observar aves marinas en invierno y fotografiarlas a una distancia buena, siempre con un poco de fortuna de nuestro lado.
En último lugar tenemos al bonito Colimbo ártico (Gavia arcaica) que se diferencia del Colimbo chico por un tamaño algo mayor y un cuello más grueso. El pico es recto y si el del Colimbo grande era un puñal, el del ártico es una pequeña daga afilada. 
A largas distancias se diferencia bien por la mancha blanca en el costado, situada casi al final del cuerpo y pegada a la cola. Tiene además un poco más de pecho y de frente que el Colimbo chico (si el Colimbo grande gasta una 120 de pecho y el Colimbo chico está plano, éste en cambio gasta una 90).  
Para mí es el más esbelto de los tres. Os pongo abajo tres cutre fotos para que veaís la diferencia entre el Colimbo grande y el artico. Podeís observar en primer lugar una foto tomada desde lejos en la que la silueta de ambos ya canta
En las fotos de abajo más cercanas se observa ya una evidente diferencia en cuanto a cuello, cabeza y pico, así como de color del plumaje:
En Europa se reproduce en Escocia, Finlandia, Suecia, Noruega o en la zona oriental del Mar del Báltico. De los tres Colimbos que invernan por aquí es el que nos visita más  escasamente y en menor número de ejemplares. 
En las Marismas de Santoña (cómo veis es el lugar de referencia que utilizo en la costa cantábrica) este año cuentan solamente con un ave invernante de esta especie.
Al igual que los otros dos, cuando la cosa comienza a ponerse fea y los lagos comienzan a congelarse abandona su territorio bajando hacia otras latitudes más beneplácitas en lo metereológico, por ejemplo inverna en nuestras costas cantábricas y atlántica o en menor media en la costa catalana.
En Asturias este año he podido localizar un ejemplar en el Puerto de El Musel (Gijón), puede que sea el mismo ejemplar que Clemente observó el pasado Sábado 7 de febrero en la aledaña Playa del Arbeyal:
Un bicho sin duda guapo y escaso al que tuve la oportunidad de poder observarlo en algún momento bastante cerca, deleitándome con sus típicos estiramientos:
Cómo el aviso de Clemente me pillaba de regreso a casa, no desperdicié la oportunidad de acercarme a la playa y tirarle unas fotos antes de la entrada del temporal. Sin duda el ave se mueve incansablemente por toda la zona, pues en un momento dado lo tenías en la orilla de la playa y a los 5 minutos en cambio ya le perdías de vista alejándose fuera de la Bahía:
Que yo recuerde el último año moderadamente bueno para Colimbos fue en el 2.010, desde entonces parece que a cada año menguan, cada vez de una manera alarmante y no será descartable que siguiendo esta tendencia en un futuro próximo ya incluso el Colimbo ártico sea catalogado como Rareza.
Espero que os haya gustado la entrada de hoy, cómo siempre: gracias por las visitas y los comentarios.


1 comentario:

  1. No hace tantos años se podían ver los 3 colimbos en la Bahía de Gijón, juntos, me parece que otra marina que dejaremos de ver o que se convertirá en rareza a no tardar.

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